Como para cualquier otro pez el disco debe de presentar un buen aspecto en general, por lo tanto puedo decir que se debe descartar todos aquellos que evidencian síntomas de un mal transporte, heridas, aletas rotas, descamaciones, y demás.
Digamos que cuando no se sienten bien los discos lo expresan claramente. Un disco se ve cuando está enfermo, al igual que un disco sano ¡ tiene un aspecto excelente !, también el oscurecimiento suele evidenciar algún tipo de anomalía, el nerviosismo también es importante, si un pez se oculta cuando alguien se acerca al tanque puede ser un signo de que la calidad del agua es deficiente o de que se encuentra enfermo. La apatía es otro signo de problemas, si el pez no reacciona a sus presencia es un indicativo de que el pez puede sufrir alguna dolencia, aún cuando presente en principio buen aspecto.
Los discos adolescentes deben indicar indicios de su forma adulta. Aunque pueden tener la nariz ligeramente puntiaguda, pero deben evidenciar los primeros signos de que su cuerpo se empieza a redondear. Deben tener aspecto de que están bien alimentados. Sus barrigas deben de estar llenas pero sin sobresalir. Muy importante fíjense en los lomos en forma de "cuchilla de afeitar". Los peces que presentan un zona dorsal muy estrecha y unos grandes ojos en proporción a su tamaño corporal, deben de ser rechazados, ya que seguramente estarán enfermos. Sus ojos deben de ser brillantes y despiertos independientemente del color. La mayoría de la gente buscan con brillantes ojos rojos, pero los ojos ámbar también pueden ser aceptables. Mientras los ojos están claros y brillantes, sin turbulencias ni protuberancias, el color no es un factor decisivo.
Las turbulencias en los ojos pueden ser resultado de abrasiones sufridas durante el transporte, pero pueden indicar una enfermedad bacteriana más seria o incluso una infección fungica, de modo que lo mejor es evitar esos peces, cuyos ojos no se vean brillantes.
La piel y aletas como antes he referido deben de estar intactas. No deben mostrar cortes o abrasiones, áreas enrojecidas, puntos o manchas o zonas sin mucus. A menos que conozcamos los peces muy bien y pueda asegurar que un determinado defecto de la piel es poco importante, evite cualquier pez que no tenga la piel perfecta.
Los dos opérculos deben funcionar como un equipo, aproximadamente al ritmo de una respiración por segundo. Una respiración rápida es normal si el pez está excitado por efecto del apetito o de una carrera reciente, pero una vez calmado no debe mostrar hiperventilación. Tampoco es buena señal la respiración de uno solo delos opérculos, y podría ser síntoma de una infectación por vermes branquiales. Observe bien las posibles deformaciones en las branquias. Los peces con opérculos enrollados o ausentes pueden transmitir estos defectos a su progenie.