Desde que el hombre existe
en la tierra, ha demostrado una gran inquietud por el mar y por
todo lo que en su seno encierra; quizás sea por que el mismo
hombre, ancestralmente se originó en él, partiendo de los
primeros seres de vida anfibia que se formaron, para después
pasar a las formas de vida semiterrestre que se originaban a
orillas del mar y continuar con los protozoarios, crustáceos,
peces, anfibios, y reptiles terrestres que poco a poco se
desplazaron al interior de los continentes; dando lugar, después
de millones de años, a especies que ya estaban completamente
desligadas del mar: los mamíferos y por último el hombre.
Por ello no es extraño observar esta pasión por el mar en todos aquellos que amamos la naturaleza, pues aún hoy, y a pesar de que el hombre ha puesto los piés en la Luna y recorre el Espacio con enorme facilidad, el mar sigue siendo un mundo lleno de misterios, y al mismo tiempo de esperanzas, para los investigadores, biólogos y en general para todos aquellos que nos adentramos en él, con el fin de liberarnos un poco del otro Mundo que nos rodea, nos "sujeta" y "oprime" con sus problemas y mezquindades, que conducen al ser humano hacia un verdadero caos.